domingo, 13 de octubre de 2013

Neil Gaiman y Michael Reaves – Interworld (2007)


 “Algunas decisiones (importantes, las que consiguen generar ondas mayores en el flujo temporal) pueden hacer que mundos alternos se escindan en continuos espacio-tiempo divergentes.”

Después de leer ese gran clásico de Gaiman que es Neverwhere, decidí enfrentarme a otras obras del británico, y de ahí que le veáis mucho por aquí últimamente. Lo lamento si a alguien no le gusta.

Antes de meterme con el resto de obras cumbre que ha publicado, decidí darle primero una oportunidad a esta novela relativamente reciente que firma en colaboración con Michael Reaves, un autor estadounidense conocido por sus incursiones en la televisión y en la ciencia ficción, con adaptaciones noveladas de Star Wars y Batman, por poner algunos ejemplos. La idea inicial era crear una serie de televisión con la historia, pero al no interesar a ninguna cadena, decidieron plasmarlo en una novela. Como el proyecto siguió sin fructiferar, al final que quedo en un cajón, hasta que doce años después decidieron rescatarlo, pulir el estilo y hacer que viera la luz.


viernes, 27 de septiembre de 2013

H.P. Lovecraft - La llamada de Cthulhu (1926)



Escribo todo esto bajo una fuerte tensión mental, ya que cuando llegue la noche habré dejado de existir.


Estas son las palabras con las que H.P. Lovecraft da comienzo a Dagón, el primero de los relatos de La llamada de Cthulhu y otros cuentos. Debo reconocer que es mi primer contacto con su obra, a pesar de que tengo como amigo a un fanático del autor que lleva varios años recomendándome que le eche un vistazo. Bueno, un mago nunca llega tarde y una crítica menos.


Howard Philip Lovecraft nació el 20 de agosto de 1890 en la ciudad estadounidense de Providence, perteneciente al estado de Rhode Island. Fue un precoz niño prodigio pero que vivió aislado del resto la sociedad por culpa de una madre viuda demasiado protectiva y una salud enfermiza, lo que marcó una personalidad excéntrica que plasmó en sus relatos. Ni siquiera tras mudarse a Nueva York y casarse con una comerciante local pudo dejar de ser un inadaptado. Arruinado y divorciado, volvió a Rhode Island junto a sus tías, donde hizo lo que mejor sabe hacer un escritor. Convertir sus frustraciones en literatura.


martes, 17 de septiembre de 2013

Katsuhiro Otomo – Akira (1982 - 1993)



 “Cuanto más poder derrochas, más quieres derrochar. Nunca tienes bastante... Hay que saber librarse de eso antes de alcanzar un nivel superior”

Cualquier amante de los cómics que se precie, máxime si le interesa el cómic japonés, ha oído hablar de Akira alguna vez en su vida. Es una de esas obras que han trascendido a la categoría de leyendas por méritos propios, así como por haber tenido la suerte de haber sido populares en el momento de su publicación, y de haber mantenido esa popularidad con los años. Recuerdo, de hecho, un “test de frikismo” en que una de las preguntas se refería a si comprendías este cómic (que iba justo después de la pregunta de si comprendías Matrix). Ese halo de leyenda que lo acompaña está, sin duda, justificado, pero puede que también un tanto exagerado. O, al menos, poco comprendido.

Al enfrentarnos a las páginas de esta obra de extensión considerable (más de 2000 páginas… aunque bien es cierto que hay infinidad de mangas o cómics occidentales de mayor envergadura, y habitualmente de menor ambición), escrita y dibujada por Katsuhiro Otomo, lo primero que destaca es su enorme personalidad, tanto en el dibujo como en la historia. Basándose en una estética cyberpunk muy marcada, Otomo nos muestra un decadente Neo-Tokio en el año 2019, donde se el Ejército realiza experimentos relacionados con un poder latente que desencadenó la guerra nuclear que devastó el mundo treinta años atrás, y que comienza a amenazar esta nueva era…

miércoles, 28 de agosto de 2013

Neil Gaiman – Neverwhere (1996)



 “Voy a ir a casa. Todo volverá a ser normal. Y aburrido. Y maravilloso.”

Hace poco hablábamos por encima de Neil Gaiman cuando reseñé aquel Buenos presagios que firmaba junto con Terry Pratchett. No me entretuve mucho en su figura, y tampoco lo haré ahora; baste decir que es un conocido autor británico capaz como nadie de saltar de una prosa sarcástica e inteligente (al estilo de su amigo Terry) a otra prosa igual de sarcástica e igual de inteligente para un público más joven (al estilo de su no-amigo-porque-está-muerto Lewis Carroll).

Conocido por la chaqueta de cuero siempre en ristre, la melena enmarañada y el look gótico, es el autor que se esconde detrás de la magistral The Sandman (que por lo que he leído por ahí es para muchos uno de los mejores cómics de la historia), y de varias obras que luego llegarían a la televisión, como Stardust o Coraline. Es innovador, se le da de fábula desarrollar historias y colaborar con otros autores y es británico. No se le puede pedir más a un escritor.

jueves, 22 de agosto de 2013

Manuel Chaves Nogales - A sangre y fuego (1937)


Y murió batiéndose heroicamente por una causa que no era suya. Su causa, la de la libertad, no había en España quien la defendiese.

Así termina uno de los mejores libros sobre la guerra civil española. Y la verdad que el autor no es demasiado conocido ni reconocido. De hecho hace unos pocos años se empezó a recuperar su obra del olvido.

Ya en su momento escribí sobre el periodista y escritor Chaves Nogales, concretamente de su ensayo histórico La agonía de Francia. Demostró ser un observador atento y poseer gran talento para el relato de historias. ¿Cómo es posible que haya caído en el olvido un escritor así? La respuesta es simple, no interesa. No interesa la obra de un hombre que murió en el exilio en Londres, mientras unos le consideraban un enemigo del régimen y otros un traidor a las ideas revolucionarias que nunca compartió, mientras veía que la democracia que deseaba se volvía una utopía por el momento.

domingo, 11 de agosto de 2013

Javier Negrete – La mirada de las furias (1997)



 “Una bala ha sido por Urania y la otra por el Turco. Al final he descubierto que hay que rendir cuentas, Amara. Y la última… La última es para terminar lo que empecé hace más de veinte años”

Siempre he reivindicado (y siempre lo haré) la figura de Javier Negrete como autor de ciencia ficción. A pesar de haberse movido en multitud de géneros, y de haberse centrado en los últimos años en obras con tinte más histórico (incluyendo varios ensayos magníficos), en la ciencia ficción es donde se le nota más despierto y cómodo, y lo ha demostrado en obras tan dispares como Buscador de sombras, La luna quieta, Estado crepuscular o el desenlace de la saga de Tramórea (por ese orden en cuanto a calidad ascendente se refiere, opino yo).