"Podía hacer todo esto cuando quisiera; poseía el poder
requerido para ello. Lo tenía en la mano. Un poder mayor que el poder del
dinero o el poder del terror o el poder de la muerte; el insuperable poder de
inspirar amor en los seres humanos.”
Grenouille. En torno a este personaje gira absolutamente
todo en El Perfume (1985) la obra más famosa del novelista y guionista alemán
Patrick Süskind. También fue guionista de El
Contrabajo, un conocido monólogo. Pero entremos en materia.
Como ya he mencionado, toda la novela gira en torno a su
protagonista: Jean-Baptiste Grenouille, el hombre (!) con el mejor olfato de
todos los tiempos. Esto, a mí por lo menos, me fascina en un primer momento:
no, no lo de que tenga el mejor olfato de todos los tiempos, sino el hecho de
que todo gire en torno a alguien como Grenouille, alguien que es, al fin y al
cabo, un monstruo. Es una novela sobre Grenouille, sobre un psicópata. Pero
ojo, no un psicópata entendido sólo como el asesino, sino como alguien que está
fuera de la sociedad, más allá de la moral.
