No
hay que creer que existen, no hay que decir que no existen.
Hay quien afirma que no hay
publicidad mala con tal que escriban bien tu nombre. Y eso es
extrapolable a un boicot de paletos nacionalistas porque les han
llamado paletos. También se puede considerar que una película, por
muy mala que sea, da mucha publicidad al libro original.
No he visto la película,
pero si leí el libro antes de que los tuiteros se vengaran con
spoilers de la conspiración progre del cine español antiespañol.
La verdad es que más allá de película, El Guardián Invisible
y la trilogía de Baztan ya habían tenido una grandísimo éxito de
ventas, siendo traducido a un gran número de lenguas y finalmente
adaptado a la gran pantalla.


