Le gustaba tanto oír hablar de eso que yo llegué a pensar que quizá lo hiciéramos.
Creo que comenzaré la crítica con una noticia novedosa. Estamos en crisis. Sí es posible que ahora usted se este riendo de mí. Pero es que las cosas hay que decirlas. Que luego viene Isabel Preysler totalmente atónita por la posible subida de los Ferrero Rocher. Bueno, no nos desviemos del tema. El caso de que lo de entrar en crisis no es una novedad. A lo largo de la historia ha habido varias, el hombre es tan gilipollas de tropezar en la misma pierda una y otra vez. La primera y la más virulenta en estos tiempos modernos y capitalistas fue la Gran Depresión de los años treinta. Y está novela es hija de la pobreza y la desesperación de esa época.