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lunes, 18 de febrero de 2013

Federico García Lorca - Yerma (1934)




Algunas cosas no cambian. Hay cosas encerradas detrás de los muros que no pueden cambiar porque nadie las  oye.


Las peores heridas son las del alma. Son las que parece que se curan, pero al final dejan una cicatriz que escuece e incluso sangra. Y la despiadada humanidad no deja de hurgar en la herida, a veces sin querer, otras veces por provecho o maldad. Las mujeres son sus víctimas favoritas. Ese colectivo, muchas veces despreciado y silenciado a lo largo de la historia. Obligadas a ser y parecer puras, siempre ante la paternalista y tiránica tutela del hombre de la casa. Federico García Lorca lo sabía bien. Siempre las comprendió muy bien, y ellas gozaron de sus papeles protagonistas. Yerma, la zapatera, Bernarda Alba o Rosita son quienes dan vida a esa mujer de la primera mitad del siglo XX.


La obra de Lorca trata de la desesperación de la protagonista de conseguir la maternidad, impuesta por su propia naturaleza y la sociedad. La obsesión de Lorca por el tema de la esterilidad es evidente, ya que el problema está presente en gran parte de su obra.


lunes, 12 de noviembre de 2012

Federico García Lorca - La zapatera prodigiosa (1930)




“¡Qué mala sombra! Esto es dejar a la una con la miel en los labios”


Ya hace 85 años del feliz año literario de 1927, que dio nombre a una de las grandes generaciones de escritores españoles. Esta generación formada por jóvenes estudiantes, significó una importante renovación literaria, siendo constante la experimentación y la introducción en España de las vanguardias y las innovaciones europeas.


Dentro de una gran nomina de artistas de las palabras, Federico García Lorca es el más mediático. Su superlativo su compromiso político y social y por su final trágico. Ese cuerpo que ha desaparecido en una de las muchas fosas comunes. Pero antes nos dejo como legado obras magistrales en verso como El romancero gitano, el Poema del cante jondo, u obras de teatro como Yerma o La casa de Bernarda Alba.