“Así funciona nuestro mundo. Ojo por ojo hasta
que hayamos muerto todos y los cheshires calmen la sed en charcos formados con
nuestra sangre”
Tras un coqueteo con diversos
autores y géneros, y un largo romance con Neil Gaiman, he decidido volver
durante una temporada a mis raíces literarias como fanático de la ciencia
ficción, teniendo solo ligeros escarceos con otras obras. Y no hablo de una
ciencia ficción cualquiera, no: he vuelto a meterme de lleno en la distopía
cyberpunk.
La primera afortunada en esta
temporada ha sido una novela bastante reciente, algo cuando menos curioso, dado
que el auge indiscutible del género estuvo entre los años 80 y, si acaso, 90.
Ya me están esperando a mi vera el Neuromante
de Gibson y Snow crash, de
Stephenson, pero mientras tanto, el italiano Bacigalupi y su ópera prima han
tenido una primera oportunidad.
