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sábado, 20 de octubre de 2012

Benito Pérez Galdós - Doña Perfecta (1876)




-Tú lo atropellas todo; eres un monstruo. –Soy un hombre.


Es muy curioso ver que somos los mismos gilipollas de siempre. Da igual los siglos. Llevamos a cuesta los mismos problemas de siempre. Y si hay un país pidiendo a gritos el premio de estupidez crónica, ese es España. Como vimos con Luces de Bohemia, España lleva arrastrando problemas sociales muy severos. La literatura es un espejo perfecto para verlo. Otro grande de nuestra literatura, reflejó la sociedad de su tiempo de forma totalmente distinta que el esperpento.


Benito Pérez Galdós vivió en el siglo XIX, época de revoluciones y golpes de estados antes que el canovismo impusiese la estabilidad a golpe de pucherazo. Fue tiempo de discusiones literarias en un café. Discusiones sobre la realidad política y social del país. Un joven Galdós empezaba a escribir realismo social, con cierta obsesión de reflejar el atraso del país. Ese es el caso de una de sus primeras obras, Doña Perfecta.


Pepe Rey es el perfecto exponente de un joven reformista. Ha estudiado en la universidad y ha visitado Europa. Tras acceder a la petición de su padre, se dirige a Orbajosa para casarse con su prima Rosario. Cuando llega, se encuentra a una ciudad empobrecida y en franca decadencia, pero orgullosa y terca como una mula, que rechaza todo atisbo de modernidad; y defiende con uñas y dientes su tradición.


domingo, 19 de agosto de 2012

Benito Pérez Galdós – Zumalacárregui (1898)


“¡Zumalacárregui, página bella y triste! España la hace suya, así por su hermosura como por su tristeza”

No soporto el realismo. Eso es un hecho conocido por todo el mundo. Salvo excepciones, no aguanto la prosa realista, tan detallista e insistente en la descripción y la ambientación, tan vacía de contenido muchas veces, tan llena de cosas insignificantes que no solo no ayudan a la lectura, sino que tampoco aportan nada a ésta. Por otra parte, adoro la literatura histórica. Y, aunque Galdós nunca ha sido santo de mi devoción, en los Episodios nacionales del canario convergen de manera inseparable ambas corrientes.

Dudo que Galdós necesite mucha presentación. Máximo exponente del realismo en nuestro país, y uno de los escritores españoles más reconocidos de la historia, desarrolló su obra durante la segunda mitad del siglo XIX y los primeros años del XX, legando novelas como Fortunata y Jacinta, Marianela, Doña Perfecta o la larga serie (las cinco largas series, de hecho) de los ya mencionados Episodios nacionales, probablemente la obra histórica más importante en lengua española jamás escrita.