Me he ido creando un
mundo propio. Y cuando estoy en él, yo sola, me siento hasta cierto punto
tranquila y segura.
Murakami es una de nuestras debilidades. Sobre todo de
Spartan George, pasión que ha intentado transmitir al resto de integrantes del
blog. Tras descubrir un ejemplar de After Dark en un rincón de la humilde
biblioteca en que se ha convertido mi habitación, decidí probar su lectura, por
si acaso el pesado de mi compañero tenía razón. Y la tenía.

