
“Y a veces, por la noche, salgo y miro el cielo, hacia la constelación Lyra, y pienso…”
Mi idea era terminarme El temor de un hombre sabio (ya sabéis, la segunda parte de El nombre del viento) para convertirlo en la siguiente crítica, porque me gusta tener muy recientes las cosas que subo. Sin embargo, como desde hace unos días nadie ha podido actualizar, y cierta persona se ha metido hoy con el aprecio que le tengo a los seguidores de este blog, he decidido pasar de todo y tirar de nevera con una de mis obras favoritas.