miércoles, 29 de enero de 2014

Haruki Murakami – Tokio Blues. Norwegian Wood (1987)



 “Estoy acabada. Lo que tienes frente a ti no es más que una pálida sombra de lo que fui. Mi interioridad murió hace mucho tiempo, y ahora me limito a actuar mecánicamente.”

Llevo bastante ausente del blog una temporada. Sin embargo, no he dejado de leer: prueba de ello es el hecho de que, desde que empecé en esto, siempre criticaba un libro en cuanto terminaba de leerlo (salvo excepciones... quedaron por ahí en el tintero obras como la Civil War de Marvel, o El color prohibido de Mishima); mi última crítica se remonta al Interworld de Gaiman, autor del que he leído siete obras (y con dos más estoy ahora... algún día las sacaré todas, poco a poco) después de hacer aquella reseña.

O sea, he leído, pero no criticado. Por problemas y reticencias que no vienen al caso a la hora de darle a la tecla. Necesitaba algo que me hiciera volver con fuerza. Motivado. Por un momento, pensé que ese algo sería Sandman, pero es una obra tan magna que prefiero coger ganas para hacerle justicia. Así, finalmente, emisaria de mi regreso ha sido esa obra que dio a Murakami fama en buena parte del mundo: Tokio Blues (Norwegian Wood).

sábado, 30 de noviembre de 2013

Sergi López y Jorge Picó - 30/40 Livingston (2013)



-¿No vienes a jugar al fútbol? –No, tengo que buscar. -¿El qué? – No lo sé. Ya te lo diré cuando lo encuentre.


Sabes como vas a ir al teatro de La Abadía, pero no sabes con que cara vas a volver a casa. Mientras en otros teatros prefieren el género cómico o la adaptación de clásicos, La Abadía se atreve con el teatro experimental y la verdad es que en su escenario se han podido ver cosas muy extrañas. Y con estos pensamientos rondando en mi cabeza me senté a ver 30/40 Livingston, rezando un par de padrenuestros para prepararme ante lo que podía estar ante mí.

La obra consiste en un personaje que decide explorar la jungla africana debido a que siente que su vida está vacía, su destino está ahí fuera y tiene el deseo irrefrenable de ir a buscarlo. Al final encuentre un ciervo mitológico con el que establece una extraña relación. Extraño, pero bastante light para el nivel de La Abadía.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Guillermo del Toro y Chuck Hogan - Nocturna (2009)


La Luna muerta eclipsando al Sol vivo. La noche ocultando al día.

Creo que a estas alturas no voy a presentaros a Guillermo del Toro. Gran cineasta mexicano conocido por dirigir películas como Cronos, Hellboy o la oscarizada El Laberinto del Fauno y también por ser productor de otros films como El Hobbit o Mamá. Autor que ha destacado por su imaginación en la creación de monstruos, de marcada influencia lovecraftiana y por crear universos agobiantes, rodeados por una atmósfera oscura. 

En el 2009 salió a luz Nocturna, su debut literario, junto al escritor Chuck Hogan, un propietario de un videoclub que paso de la noche a la mañana a ser un escritor de best-seller tras su novela The Standoff. Ha escrito otras obras como El príncipe de los ladrones, que Ben Affleck adaptó al cine bajo el título The Town. El producto de la colaboración de ambos iba a ser una trilogía sobre vampiros y que ya han firmado el contrato para la filmación de una serie.

domingo, 13 de octubre de 2013

Neil Gaiman y Michael Reaves – Interworld (2007)


 “Algunas decisiones (importantes, las que consiguen generar ondas mayores en el flujo temporal) pueden hacer que mundos alternos se escindan en continuos espacio-tiempo divergentes.”

Después de leer ese gran clásico de Gaiman que es Neverwhere, decidí enfrentarme a otras obras del británico, y de ahí que le veáis mucho por aquí últimamente. Lo lamento si a alguien no le gusta.

Antes de meterme con el resto de obras cumbre que ha publicado, decidí darle primero una oportunidad a esta novela relativamente reciente que firma en colaboración con Michael Reaves, un autor estadounidense conocido por sus incursiones en la televisión y en la ciencia ficción, con adaptaciones noveladas de Star Wars y Batman, por poner algunos ejemplos. La idea inicial era crear una serie de televisión con la historia, pero al no interesar a ninguna cadena, decidieron plasmarlo en una novela. Como el proyecto siguió sin fructiferar, al final que quedo en un cajón, hasta que doce años después decidieron rescatarlo, pulir el estilo y hacer que viera la luz.


viernes, 27 de septiembre de 2013

H.P. Lovecraft - La llamada de Cthulhu (1926)



Escribo todo esto bajo una fuerte tensión mental, ya que cuando llegue la noche habré dejado de existir.


Estas son las palabras con las que H.P. Lovecraft da comienzo a Dagón, el primero de los relatos de La llamada de Cthulhu y otros cuentos. Debo reconocer que es mi primer contacto con su obra, a pesar de que tengo como amigo a un fanático del autor que lleva varios años recomendándome que le eche un vistazo. Bueno, un mago nunca llega tarde y una crítica menos.


Howard Philip Lovecraft nació el 20 de agosto de 1890 en la ciudad estadounidense de Providence, perteneciente al estado de Rhode Island. Fue un precoz niño prodigio pero que vivió aislado del resto la sociedad por culpa de una madre viuda demasiado protectiva y una salud enfermiza, lo que marcó una personalidad excéntrica que plasmó en sus relatos. Ni siquiera tras mudarse a Nueva York y casarse con una comerciante local pudo dejar de ser un inadaptado. Arruinado y divorciado, volvió a Rhode Island junto a sus tías, donde hizo lo que mejor sabe hacer un escritor. Convertir sus frustraciones en literatura.


martes, 17 de septiembre de 2013

Katsuhiro Otomo – Akira (1982 - 1993)



 “Cuanto más poder derrochas, más quieres derrochar. Nunca tienes bastante... Hay que saber librarse de eso antes de alcanzar un nivel superior”

Cualquier amante de los cómics que se precie, máxime si le interesa el cómic japonés, ha oído hablar de Akira alguna vez en su vida. Es una de esas obras que han trascendido a la categoría de leyendas por méritos propios, así como por haber tenido la suerte de haber sido populares en el momento de su publicación, y de haber mantenido esa popularidad con los años. Recuerdo, de hecho, un “test de frikismo” en que una de las preguntas se refería a si comprendías este cómic (que iba justo después de la pregunta de si comprendías Matrix). Ese halo de leyenda que lo acompaña está, sin duda, justificado, pero puede que también un tanto exagerado. O, al menos, poco comprendido.

Al enfrentarnos a las páginas de esta obra de extensión considerable (más de 2000 páginas… aunque bien es cierto que hay infinidad de mangas o cómics occidentales de mayor envergadura, y habitualmente de menor ambición), escrita y dibujada por Katsuhiro Otomo, lo primero que destaca es su enorme personalidad, tanto en el dibujo como en la historia. Basándose en una estética cyberpunk muy marcada, Otomo nos muestra un decadente Neo-Tokio en el año 2019, donde se el Ejército realiza experimentos relacionados con un poder latente que desencadenó la guerra nuclear que devastó el mundo treinta años atrás, y que comienza a amenazar esta nueva era…