“Los capitalistas usaban trabajadores, que se
podían comprar más baratos que las cobayas. ¡Más baratos que el papel
higiénico!”
He de reconocer que tengo una
fijación especial con la literatura japonesa, cuyo atractivo (lírico y
temático), desconocido en los escritores de Occidente, me pierde. Así que a
menudo logro hacerme con obras de esa cultura de las que no sé absolutamente
nada (y prefiero no saberlo), para llevarme con ellas sorpresas muy gratas.
Este es uno de esos casos. Nunca
había oído yo hablar de Takiji Kobayashi, aunque parece ser que en 2008 esta
obra experimentó un boom espectacular que la convirtió en el best-seller del
año en Japón (hazaña nada desdeñable para una obra escrita casi 80 años atrás).
Y no es nada de extrañar, la verdad, que su éxito se enmarque en un contexto de
crisis global, pues Kanikosen es ni
más ni menos que un panfleto (bien escrito, bien desarrollado, con una gran
historia… pero panfleto al fin y al cabo) comunista en forma de novela, que
busca advertir sobre los tratos inhumanos que sufren los trabajadores
proletarios.





