domingo, 28 de abril de 2013

Takiji Kobayashi – Kanikosen (1929)



 “Los capitalistas usaban trabajadores, que se podían comprar más baratos que las cobayas. ¡Más baratos que el papel higiénico!”

He de reconocer que tengo una fijación especial con la literatura japonesa, cuyo atractivo (lírico y temático), desconocido en los escritores de Occidente, me pierde. Así que a menudo logro hacerme con obras de esa cultura de las que no sé absolutamente nada (y prefiero no saberlo), para llevarme con ellas sorpresas muy gratas.

Este es uno de esos casos. Nunca había oído yo hablar de Takiji Kobayashi, aunque parece ser que en 2008 esta obra experimentó un boom espectacular que la convirtió en el best-seller del año en Japón (hazaña nada desdeñable para una obra escrita casi 80 años atrás). Y no es nada de extrañar, la verdad, que su éxito se enmarque en un contexto de crisis global, pues Kanikosen es ni más ni menos que un panfleto (bien escrito, bien desarrollado, con una gran historia… pero panfleto al fin y al cabo) comunista en forma de novela, que busca advertir sobre los tratos inhumanos que sufren los trabajadores proletarios.


Kobayashi es precisamente la voz japonesa del movimiento comunista (y llegó a dar la vida por ello, a raíz entre otras cosas de la publicación de esta novela). Aquí se convierte en un simple cronista de los tormentos y las penurias que sufre un grupo de marineros y pescadores en un cangrejero camino de Kamchatka, explotados por la empresa dueña del barco y por sus superiores, en una brutal advertencia contra el capitalismo más inhumano.

La trama se desarrolla con una lentitud exasperante, a pesar de la brevedad de la novela, lo que le permite al japonés contar con todo lujo de detalles esa infernal vida que protagonizan los personajes. Y decir infernal es poco. Os aseguro que jamás una novela me había afectado tanto por su brutalidad y crudeza. Trabajadores enfermos hasta la muerte, maltratados, hambrientos y famélicos, obligados a competir entre sí y torturados física y psicológicamente, extenuados hasta que ni siquiera pueden dormir por el cansancio, engañados y considerados bestias por los que mandan sobre ellos… Como ejemplo, simplemente, destacaré el caso del marinero que por enfermar y no poder trabajar es encerrado en uno de los lavabos, donde se pasa tres días gimiendo y llorando (los demás tripulantes del cangrejero no quieren ni ir al lavabo porque no soportan escuchar su sufrimiendo), hasta que finalmente le encuentran deshidratado y muerto, con los labios azules de la hipotermia, partes del cuerpo hinchadas, "el ano recubierto de los restos resecos de sus propios excrementos"... O la de otro hombre que muere y cuyo cadáver queda infestado de gusanos blancos y gordos cuya simple visión hace vomitar (y la descripción del libro cerca está de conseguirlo). Cada párrafo que lees te descubre unas nuevas cotas de barbarie que puede alcanzar la raza humana, hasta el punto de que te preguntas si lo que narra la novela fue realmente posible que ocurriera… Y las dudas desaparecen al leer el epílogo final, una nota con la publicación de la noticia en que se desvelaban los detalles del asesinato del propio Kobayashi a manos de la policía imperial.

El estilo es muy simple y muy directo, lo que hace las descripciones aún más vívidas y cercanas al lector. Los personajes, por otra parte, se confunden en una enorme masa en la que cuesta distinguir al individuo de sus compañeros (salvo en casos puntuales, al final), y aunque es ese efecto de “masa sobre el individuo” lo que busca el escritor, también provoca incidentalmente que la lectura se convierta en algo un tanto enrevesado.

Si bien la novela no sobresale por su calidad literaria, es su trama, y los temas que propone, lo que la hacen destacar enormemente y resurgir 80 años después de su publicación original. Es un manifiesto contra el poder y sus abusos, contra un pueblo que se deja manipular y engañar y, como decía antes, contra la misma deshumanización de la humanidad.

Eso sí, no se lo recomiendo a todo el mundo. Al margen de cuál sea vuestra ideología (yo simpatizo con las izquierdas, pero no con el comunismo, no os penséis que soy fan de Marx), es una lectura obligada; sin embargo, es uno de los libros más duros que he leído en mucho tiempo… Se te revuelven las tripas constantemente, con tal de que tengas un poco de sensibilidad. Así que no es para estómagos y corazones débiles.

Allez-y, mes ami!

Buenas tardes, y buena suerte.

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LO MEJOR: la crudeza y lo real de los tormentos que se narran, y la capacidad de Kobayashi para que simpatices con los personajes.

LO PEOR: la falta de personajes individuales reconocibles, que dificulta un poco la lectura. Y el hecho de que hace tambalearse tu poca fe en la raza humana.

VALORACIÓN: 7,25/10. Literariamente, como digo, es bastante mejorable… Pero en cuanto a su temática, es una obra maestra.

3 comentarios:

  1. Muy interesante. Algún día tienes que preparar un especial sobre literatura japonesa.

    Sin salir de Asia ¿Nos atrevemos con Mo Yanen en un futuro?

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  2. Una pregunta. ¿El título de la novela que significa?

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  3. Tenemos ya toda una sección de literatura japonesa... Pero sí, el especial no estaría mal. Eso sí, aún me falta mucho para poder hacerlo. Me reservo hasta que lea sus clásicos, como el "Heiku Monogatari" y el "Genji Monogatari".

    El título, por cierto, significa "El pesquero".

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