lunes, 27 de marzo de 2017

Frank Miller y Lynn Varely - 300 (1998)


No sacrificaremos la regla de la ley por la voluntad y el capricho de los hombres. Así se hacía antes. La antigua, triste y estúpida tradición. La de Jerjes y todas las criaturas como él. Ha empezado una nueva era. Una era de grandes hazañas de razón. De justicia. De Ley. Y todos sabrán que trescientos espartanos dieron su último aliento por defenderla.

A estas alturas todos hemos visto 300. La película adaptada de un cómic, que a su vez se inspiró en el relato de Herodoto, incluyendo todas sus exageraciones, de una batalla donde los griegos – no solo había espartanos – fueron barridos en las Termopilas. Así que no pienso contenerme en hacer spoilers, que además no dejan de ser hechos históricos.

Podría contar como los espartanos tuvieron cierta parte de la culpa de la derrota al no movilizar a la totalidad de sus tropas. Pero de eso ya habla Javier Negrete en Salamina. Podría escribir de algún relato algo más realista como el caso de Puertas de Fuego de Steven Pressfield. Pero no, me voy a centrar en el cómic de Frank Miller que decide llevar al extremo a la leyenda pasándose por el forro la historia.

lunes, 20 de marzo de 2017

Dolores Redondo - El Guardian Invisible (2013)


No hay que creer que existen, no hay que decir que no existen.

Hay quien afirma que no hay publicidad mala con tal que escriban bien tu nombre. Y eso es extrapolable a un boicot de paletos nacionalistas porque les han llamado paletos. También se puede considerar que una película, por muy mala que sea, da mucha publicidad al libro original.

No he visto la película, pero si leí el libro antes de que los tuiteros se vengaran con spoilers de la conspiración progre del cine español antiespañol. La verdad es que más allá de película, El Guardián Invisible y la trilogía de Baztan ya habían tenido una grandísimo éxito de ventas, siendo traducido a un gran número de lenguas y finalmente adaptado a la gran pantalla.

jueves, 9 de febrero de 2017

Norman Mailer - Los Tipos Duros No Bailan (1984)



Para enfrentarnos al enemigo que vive en la dulce médula de nuestra espina dorsal, bebemos, tomamos marihuana, cocaína, nicotina, tranquilizantes y somníferos, aceptamos costumbres e iglesias, prejuicios e hipocresías, nos dejamos llevar por las ideologías y, sobre todo, por nuestra propia estupidez.

Dicen que el ego es lo que define el mundo digital que  está marcado por redes sociales, likes y retuits. Sin embargo, ninguna red social puede competir con un escritor arrogante. AL menos, el ego infinito de un escritor es sincero. Se puede presumir sobre mentiras en Instagram, pero no puedes mentir en el papel sin que se note, lo cual no deja de ser algo enriquecedor por otra parte, ya que la mentira es parte de la realidad. El escritor se desnuda en cada página, tanto para bien como para mal, y lo que deja a la vista son cicatrices, mortajas y úlceras podridas que invaden su maltrecho cuerpo.

Norman Mailer es uno de los escritores que han marcado el siglo XX y también el ego en persona. Mailer es el ganador de dos premios Pulitzer, el heredero del estilo de Hemingway, el rival encarnizado de Truman Capote y el que fue considerado como el mejor periodista de América. Escribió crónicas sobre Muhammad Alí, imitó A Sangre Fría de Capote y juzgó la participación de Estados Unidos en Vietnam. Mailer era alguien de excesos, muchos de ellos execrables, y se muestran sin tapujos en sus novelas, como es el caso de Los Tipos Duros No Bailan.

lunes, 23 de enero de 2017

Javier Negrete - Salamina (2008)


Libres sí, se dijo ahora. Que tomen sus propias decisiones. Pero que esas decisiones sean las mías.

Jorge me dejo este libro hace ya algún año antes de sus peripecias por el extranjero. Lo hizo en el contexto del mes de Javier Negrete, que di comienzo con una obra suya sobre Cleopatra, y que finalmente se quedo ahí tras un abandono que espero que no vuelva a suceder.

Javier Negrete es uno de los autores que más ha aparecido en este blog, sobre todo gracias a Jorge. Ha escrito sobre ciencia ficción, fantasía, ensayo histórico y también novela histórica. Yo solo le he leído cuando habla de historia, pero la verdad es que es un gustazo leerle sobre cultura clásica porque se nota que sabe de lo que habla – es profesor de la materia - y que le apasiona.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Francisco Umbral - Mortal y Rosa (1975)


Hay días en los que uno se levanta uno transparente. Y entonces conviene aprovecharlos para escribir. Si no hay transparencia no hay escritura. Puede haber un trabajo de amanuense, pero nada más. [...] Escribo por el placer de desaparecer. Es mi forma de transparencia.

Por si alguno lee la crítica fuera del contexto de este diciembre de 2016 se lo recuerdo. El mismo día en el que escribo este párrafo ha muerto Debbie Reynolds, actriz de Cantando bajo la Lluvia. Un día antes murió su hija, Carrie Fisher, la famosa princesa Leia. Hace unos días George Michael. Hace unos meses Leonard Cohen. Al principio de año David Bowie. Antes de empezar el año Lemmy Kilmister.

La muerte de un icono siempre conmociona a la opinión pública y a las redes sociales. Da igual que no hayas oído su música, visto sus películas o no sepas quién es. El duelo público siempre está allí. Por supuesto es algo que tampoco nos atañe especialmente y se tiende a la frivolidad, porque hay que ser muy fanático y realmente tener una conexión importante para que realmente te afecté de verdad la muerte de un famoso al que no has conocido nunca. Normalmente es una forma de participar en el ritual y recordarnos levemente que cuando menos lo esperemos, desapareceremos en la oscuridad.

martes, 20 de diciembre de 2016

Frank Milller y Lynn Varley - Elektra Lives Again (1990)


Cuando sueño... últimamente no he hecho más que soñar. Y siempre es el mismo sueño.

(Hay un spoiler, pero considero que tras leer el título debería ser asumido)

Daredevil es uno de esos héroes malditos. Tuvo inicios complicados, ya en el propio cómic antes de que lo cogiera Frank Miller como cuando Ben Affleck le dio vida en la gran vida. Sin embargo, siempre ha resurgido de sus cenizas, ya sea con la serie de Netflix o con el escritor estadounidense. Peor suerte ha tenido Elektra.

Frank Miller hizo famoso al diablo de la Cocina del Inferno y le rodeó de parafernalia de ninjas, artes marciales y asesinos. Uno de esos asesinos era Elektra Natchios. Entrenada para matar sin piedad y a la vez amante el héroe enmascarado, acabó falleciendo en combate. Sin embargo, había una duda de si podía volver a la vida como muchos otros personajes de Marvel. Duda que disipó Frank Miller de un modo que solo él podía hacerlo.

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