miércoles, 19 de octubre de 2016

Mark Waid & Alex Ross - Kingdom Come (1996)


-¿Orgulloso de ser el hombre de mañana? Fue culpa tuya... bastardo. El mundo cambió... y tú no. Por eso me eligieron a mí. Eligieron al hombre que mataba frente al que no lo hacía... y ahora están muertos.

El Apocalipsis siempre ha llamado la atención. Sea como sea. Bomba nuclear, catástrofe natural, zombis, todo vale para cargarse el planeta. Muchas sagas se han permitido el gustazo de ponerse el subtítulo de Apocalipsis. Aunque sea un recurso ya manido, impacta. En DC se estrujaron un poquito más el cerebro y decidieron sacar Kingdom Come.

Kingdom Come, la llegada del reino en español, relata de como el Apocalipsis llega al mundo de DC. Pero no por culpa de los villanos como el Joker sino porque estos metahumanos de grandes poderes han visto como su visión del bien y del mal queda distorsionada. Ahora, ellos son el peligro.

¿Qué ha pasado con Superman? Superman desapareció hace diez años, y con él sus compañeros de la Liga de la Justicia. Todo esto tiene un precio terrible. Magog, líder de los nuevos superhéroes, provoca un desastre nuclear en Kansas. Por eso Superman vuelve. Vuelve para restablecer la justicia. Pero se encuentra perdido. Puede vencer una y otra vez, pero ¿podrá gobernar? ¿Podrá convencer a los metahumanos de seguir camino correcto? ¿Podrá siquiera calmar la ira amazona de Wonder Woman? ¿O reconciliarse con su antiguo compañero Bruce Wayne?

Los metahumanos no son la respuesta. Es lo queda claro en el viaje del reverendo Norman McCay acompañado por un espectro y el tañido de las campanas del Apocalipsis. Solo se puede evitar si todos son sabios, y dejan de lado sus obsesiones en favor de lo más importante, de lo único sagrado según Superman: la vida.

Pocas cosas puedo decir en contra de la trama más allá de la existencia de un gran número de cameos y referencias al propio universo de DC que puede confundir al lector menos experto, aunque serán un puntazo para quienes ya manejen a estos personajes. La historia va a más hasta llegar a una batalla final y decisiva donde no hay ningún superhéroe. Solo guerreros y luchadores desesperados y sin pasión. Todo termina con el final perfecto que nos recuerda a todos que además de la fuerza y la capacidad de poder volar, hay virtudes más importantes que los superpoderes y son intrínsecamente humanas como nuestro juicio moral.

La narración es un punto fuerte. Todo lo que pasa lo vemos de forma externa, bajo los ojos de McCay, en un viaje que empieza con visiones sobre un futuro devastado y citas del último libro de la Biblia, y que continúa con un espectro iluminando un camino donde seguimos a Superman. Nosotros y McCay somos testigos del debate interno del Hombre de Acero.

El guión está firmado por Mark Waid y representa bien ese debate sobre hacer lo correcto moralmente o hacer lo que creemos que se necesite hacer aunque contradiga nuestros principios. ¿Hay esperanza en un mundo donde la gente jalea a los verdugos de los asesinos? ¿Dónde los justicieros ya desconocen lo que es justicia o la han cambiado el nombre?

Los personajes están todos bien explicados, mostrándose las causas que motivan sus acciones, y como son cuando el fin les mira cara a cara. Wonder Woman es una guerrera fiera que busca la paz y que ve que ha fracasado, Batman cree que es el hombre quien tiene que alzarse y Superman ve que los antiguos valores han perdido su vigencia.

La estructura viene marcada por cuatro libros y que son el esqueleto de la narración. Además podemos encontrar con un epílogo de la historia y también hay publicadas cómics para ilustrarnos de lo que paso antes y después de la historia.

Otro aspecto a destacar es el dibujo. Es una autentica delicia, y sobre todo busca impactar al espectador con un estilo realista que da a lo héroes un estilo más humanizado. Todo proviene de las manos de Alex Ross. Todos los personajes se ven envejecidos, especialmente Superman que parece su padre con sus gafas y sus canas. Es un trabajo impecable.

El resultado final es una gran joya que vuelve a demostrar que el mundo de los superhéroes es más que peleas épicas, sino también de verdaderos debates. Los héroes griegos eran a fin de cuenta lecciones sobre moralidad y todas las tragedias que protagonizaron en el teatro ateniense son fruto del examen de Sofocles y compañía de ese debate. Nuestros héroes contemporáneos no iban a quedarse en algo menos.

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¿Tengo que leer esto?: Sí, si eres aficionado a los superhéroes.

Si tuviera que quedarme con un momento, ¿cuál sería?: La escena del beso sin pasión.

¿Dónde debería leerlo?: Frente una cárcel en el desierto de Kansas.

Me ha gustado, ¿dónde hay más?: Tras consultarlo con Jorge y Panmios del blog Supermán lee a Poe, destacaría Marvels de la compañía rival de dibujo de Alex Ross, la famosa Civil War que tiene ciertas similitudes sobre el debate de como tienen que actuar los superhéroes. Otros nombres que han salido a la palestra han sido Wanted, Top Ten, The Autority, Tierra X y Universo X.

Última posdata
-Los metahumanos o la humanidad... Uno de ellos pagará el precio definitivo. Y esa decisión no me corresponde a mí. No soy un dios, no soy un hombre.

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