domingo, 1 de abril de 2012

Javier Negrete – Buscador de sombras (2000)



“Tal vez un mundo en el que no se podía soñar fuese un mundo agonizante”.

Hace ya algún tiempo que decidí, sin dudarlo ni un segundo, que Javier Negrete era mi autor favorito. Durante algunos años, ha sido para mí un ídolo y paradigma de escritor (es una de esas personas gracias a las cuales me autoengañé para meter mi pluma de lleno en el mundo literario). Por varias razones. Es el claro ejemplo de cómo el esfuerzo te permite lograr lo que te propones, pero también de que si no aúnas esfuerzo con talento, no llegas a ningún sitio. También es un ejemplo claro de cómo hacer una literatura de calidad maravillosa infravalorada por el público general. Porque si preguntas por ahí quién es Dan Brown, o J. K. Rowling, probablemente encuentres a muchas personas que te lo digan. Si preguntas por Javier Negrete, el cisma de población que le conoce se reduce drásticamente.

Pero vamos al grano. Javier publicó su primera novela, La luna quieta (que terminé a principios de esta semana… me la compré hace unas semanas en un tomo conjunto con la que critico hoy, gracias a que Adri lo encontró en la librería de la universidad) en 1991, ganando el premio UPC con ella. Con la siguiente y maravillosa novela Estado crepuscular, cambiaba la ciencia ficción más convencional por una ciencia ficción humorística digna del maestro Douglas Adams. Desde entonces, se ha paseado por multitud de géneros: fantasía (toda la saga de Tramórea), ucronía (Alejandro Magno y las águilas de roma), mitología (Señores del Olimpo), tecno-thriller (Atlántida), novela histórica (Salamina), libros de divulgación histórica (La gran aventura de los griegos, o Roma victoriosa) e incluso novela erótica (La amada de los dioses, que me terminé hace un par de días). Después de 21 años y diversos premios (UPC, Ignotus, Gilgamesh, Minotauro…) se ha consolidado como el escritor de fantasía más importante (o casi) de nuestro país, y uno de los más destacados en el terreno de la ciencia ficción. Cosa que no creáis que es sencilla.

Con Buscador de sombras, Javier se mete en una ciencia ficción que roza la fantasía. O, si lo preferís, una fantasía que busca una explicación científica. La trama sigue los esfuerzos del doctor Rojo, un psiquiatra al que se le encarga el diagnóstico de la salud mental de Álvaro Carreño, científico español condenado a muerte en EE.UU. por el asesinato a sangre fría de su esposa. Todo ello en un ambiente en el que las personas no pueden tener sueños mientras duermen, aquejados de una extraña enfermedad que reduce sus cuerpos a cenizas, y que les obliga a llevar unos curiosos inventos que inhiben la capacidad de soñar, los Anonéiros. Cuando Rojo comienza con las entrevistas, descubre que Álvaro Carreño estaba enfrascado en investigaciones sobre la materia oscura, que le habían llevado a descubrir las causas de la enfermedad…. Y hasta ahí puedo contar.

La novela, como muchas otras del estilo, se debate entre el escepticismo de Rojo, y su análisis frío del paciente y su locura; y la enajenación y convicción de Carreño, que afirma no estar loco. Sin embargo, en este caso pronto se conoce ya la respuesta, lo que hace que los acontecimientos sean más inesperados si cabe. El estilo de Negrete es sencillo y directo, muy fácil de leer (muy de cuentacuentos, por así decirlo… el tío es un novelista consumado), con un narrador omnisciente que, sin embargo, cuenta casi todo desde la perspectiva del doctor Rojo. La ciencia ficción y la realidad se entremezclan de forma espectacular a lo largo de los pocos capítulos (poco más de 150 páginas de novela) que narran la agonía de un mundo abocado al fracaso y la destrucción, pero que aún no se ha percatado de ello. Aparece además, uno de los temas recurrentes de Negrete, la inmersión de personajes españoles en ambientes estadounidenses (le encanta hacerlo… en Atlántida, por ejemplo, hace exactamente lo mismo), y las dificultades que tienen para desenvolverse en un entorno al que no escatiman críticas.

Por otra parte, no falta el componente amoroso, cosa a la que también es muy dado Negrete, aunque tratado con sutileza y cierto alejamiento, sin permitir que desvíe la atención de la trama principal en ningún instante. Los personajes son bastante profundos, todos con sus luces y sombras, y en ningún momento llegas a conocer bien a ninguno de ellos, debido a su complejidad. Intuyes su personalidad, pero no la descifras por completo. De hecho, el final es maravilloso y totalmente sorprendente, entre otras cosas, por ese misterio que rodea a los personajes.

La única pega es que se hace demasiado corta. Quizás la novela podría haber dado algo más de juego… Pero en general me ha encantado. No es mi favorita de Javier, pero merece muchísimo la pena. Si lo queréis de forma muy urgente, pues me lo decís y os lo dejo.

Allez-y, mes ami!
Buenas tardes, y buena suerte.

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LO MEJOR: los personajes, la trama en general y ese final. Dios, qué pedazo de final.

LO PEOR: como digo, que se hace un poco corta. Por lo demás es perfecta.

VALORACIÓN: 10/10. Imprescindible, vamos. Y no es la mejor novela de Javier, ni por asomo.

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Foro oficial dedicado a la obra de Javier Negrete

5 comentarios:

  1. Esta bien que me agradezcas el haberlo encontrado. Pero ya que estamos un día de estos me lo prestas, aunque tengo más interes en Salamina. ¿Este último lo has leído? ¿Qué tal está?

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  2. Yep, no problema, esta semana misma te lo dejo.

    "Salamina" también lo he leído, soy tan fanático de Javi que no hay más de un par de obras suyas a las que no haya hincado el diente. Es bueno, francamente maravilloso, y se llevó un par de premios. Es la histórica más pura y rigurosa que tiene Javi (siendo novela), y va muy en la línea de Alejandro y las águilas de Roma. Sin embargo he de confesar que hay cosas que no me gustaron del libro. Quizá porque deja en muy mal lugar a los espartanos (Javi es bastante proateniense), y las Termópilas lo pasa un poco por encima... Con lo proespartano que soy yo, empezando por el nick, eso me joroba un poco xDDD Pero aparte de eso, es un libro fastuoso, muy recomendado ;)

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  3. ¿Lo tienes? Porque me interesaría que me lo dejaras.
    PD: Yo también soy proespartano. Pero a Temistocles le tengo un grandísimo respeto. Es un gran hijo de puta, dicho esto con mi total admiración.

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  4. Lo tengo. Y sí, Temístocles es un cabrón, por eso la novela es tan cojonuda :D

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  5. Totalmente de acuerdo en tu valoración de la novela. Es intensa, oscura y sorprendente de principio a fin, que da mucho a pensar en cómo Negrete aúna las antiguas formas de ver y diferenciar los mundos sensibles e inteligibles con las más modernas teorias científicas. A mi juicio, una novela imprescindible en cualquier estantería.

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