martes, 29 de diciembre de 2015

Lemmy Kilmister y Janiss Garza - Lemmy: La Autobiografía White Lines Fever (2002)


-Ha dejado de tener sangre humana. Y tampoco puede ser donante. Que ni se le ocurra. Su sangre es tan tóxica que mataría a una persona normal.

En otras palabras, lo que para mí era normal, resultaría mortal para otro ser humano.

Parece mentira que nuestro última crítica versase sobre la muerte. Como bien dijimos ella es inevitable. Todos lo sabemos. Lemmy lo sabía. Lemmy ya sabía que nacimos a este mundo para perder, sabía que seríamos asesinados por la muerte y que no quería vivir para siempre. Conocía las reglas y decidió vivir su vida sin arrepentirse de nada, siendo sincero consigo mismo y sin traicionar lo que creía.

Escribo estas líneas recordando el concierto que dieron hace ya varios años, creo que recordar que en 2011. A pesar de compartir cartel con grandes bandas como Saxon o Judas Priest, que era el grupo principal del evento, ellos robaron el show. Ninguna vez en mi vida he vivido en un concierto esa intensidad, ese nivel de caos y devastación que sin embargo no nos destruía. Al contrario, era un bálsamo. La música de Motörhead une a millones de personas en una apisonadora que cabalga sin freno directo a su destino sin importarle a donde se dirigen. En esos momentos los fans nos sentimos invencibles.



Su música no era sino el reflejo de una de las personalidades más auténticas que ha vivido la música. Sincero con sus fans y sin pelos en la lengua tanto para enfrentarse a quien le hiciera frente, las discografías lo saben muy bien, o para sacar a la luz su humor irónico. Hay muchos documentales y entrevistas que lo reflejan. Pero sí uno quiere conocer de verdad a Lemmy Kilmister tiene que leer su propia autobiografía en la que colaboró Janiss Garza, reputada periodista musical.

El libro empieza desde la Nochebuena de 1945 cuando Ian Fraser Kilmister nació. El tono es familiar, no tiene reparos de abrirse ante sus fans, ante la familia de Motörhead. Ya desde la primera página nos cuenta como su padre abandono a él y su madre. Tampoco sale muy bien parado su padrastro o la escuela. No tardan en aparecer su otra gran obsesión aparte de la música. Las mujeres. De hecho fueron ellas quien le llevaron a empezar a tocar la guitarra. Este granuja desvergonzado habla de ellas con aprecio, sinceridad y con un cierto toque gamberro confesando que fueron para él grandes experiencias vitales.



Luego llegamos a su etapa de vagabundeo en grandes ciudades inglesas como Manchester o Liverpool, donde vio tocar a los Beattles, en las que formó su fuerte carácter. Allí conoció a la droga donde nos deleita de contar varias de sus anécdotas como la vez que pensaron que había muerto tras quedarse inconsciente tras tragarse una bolsa entera de pastillas azules. También habla del dolor de las perdidas. El libro menciona a Susan Bennett, la que pudo haber sido la indicada según la breve dedicatoria, que murió tras una sobredosis de heroína, droga a la que Lemmy  detesta.

También se recorre su trayectoria musical. Empezando con sus primero pinitos, su trabajo como roaddie de Jimmy Hendrix, o su papel en Hawkwind, banda donde gran parte de sus miembros estaba puesta hasta las cejas de LSD. Al contrario que Lemmy que era más de speed. Y por supuesto Motörhead banda que se convirtió en la más ruidosa del mundo, provocando caos y destrucción a su alrededor. Lemmy llegó a pronunciar: “Si Motörhead se muda a tu vecindario, nunca más crecerá la hierba”. Todo su terrorífico paso de la bestia que fue Motörhead. Borracheras, problemas con la policía, mujeres y sobre todo rock and roll. Cada disco está analizado con sinceridad señalando como componía las letras y los numerosos problemas con las discografías, especialmente se despacha con Sony.



Más que un libro parece una entrevista. De hecho en numerosas ocasiones Lemmy se hecha la bronca a si mismo por desviarse del tema. En cualquier momento se le puede ir la olla y meterse con las costumbres vegetarianas de un amigo suyo, con las feministas, la policía o los órganos de poder. La estructura se divide en capítulos ordenados en orden cronológico siendo un gran repaso de la vida para uno de las grandes personalidades del Heavy Metal.

Pero no se limita a eso. Como su música, este libro es un modo de vivir la vida. Con honestidad, tanto consigo mismo como con los demás. Con pasión por lo que se hace. Sin sentir otra necesidad de tocar unos acordes, un trago de whisky y ver a una bella mujer a tu lado. Ese era Lemmy. Ese es Lemmy porque los dioses nunca mueren mientras la canción siga sonando de forma ruidosa espantando a la vecindad. Como tiene que ser.

¿Tengo que leer esto?: Si eres heavy sin duda. Si te gusta la música también. Si te gusta las juergas estás invitado. Y tampoco lo pienses si te gusta la honestidad.

Si tuviera que quedarme con un momento, ¿cuál sería?: Sinceramente no sé cual elegir. Todo ha sido fabuloso en esta libro.

¿Dónde debería leerlo?: Con la música de Motörhead a tope.

Me ha gustado, ¿dónde hay más?: Lemmy es único. Pero si le interesa la vida de algún otro dios del metal pruebe con la de Ozzy Osborne por ejemplo.

Una última posdata:

Puede que te estés preguntando, con la enorme cantidad de drogas que consumía en aquella época, ¿cómo es que acabé en el otro barrio? Una vez llegué a estar muerto. Bueno, al menos el grupo estaba convencido de ello.

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